Mañana, Tarde y Noche. Sr. Chinarro

No tengo miedo a hartarme de ti, es lo que pretendo.
No tengo miedo a repetir errores horrendos.
De humanos es errar y errar, y nadie ha visto el averno.
No tengo miedo a repetir, no tengo miedo.

Por la mañana, en la tarde y de noche,
tres veces al día y venga otra vez.
Por la mañana, en la tarde y de noche,
tres veces al día.

Y qué si hubiera tinieblas en tus adentros,
si con verte por fuera de pronto me pierdo.

No tengo miedo a hartarme de ti, es lo que pretendo.
No tengo miedo a ser feliz, habrá aún quien pueda serlo.
Hay quien comete algún desliz, amar es de ser honrados.
Es mejor no entrar ahí, más guapo estaba callado.

Por la mañana, en la tarde y de noche,
tres veces al día y venga otra vez.
Por la mañana, en la tarde y de noche,
tres veces al día.

Y qué si hubiera tinieblas en tus adentros,
si con verte por fuera de pronto me pierdo.

Cuento con que a ti y a mí nos ha pasado más veces.
La ira y la soberbia, sí, se pagan con creces.
La lujuria, es verdad, no es un mal comienzo.
Y, si es una enfermedad, quiero morirme de eso.

Por la mañana, en la tarde y de noche,
tres veces al día y venga otra vez.
Por la mañana, en la tarde y de noche,
tres veces al día.

Y qué si hubiera tinieblas en tus adentros,
si con verte por fuera de pronto me pierdo,
si con verte por fuera me pierdo.

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